jueves, 22 de noviembre de 2018






Okja
Boon Joon Ho
2017

Toda mi historia personal, mis más íntimos recuerdos: alegrías, tristezas, dolores y amores han acontecido en compañía de un animal de otra especie. No imagino la existencia sin ellos.

Todo lugar donde se posa mi espíritu, tiene pelos y plumas y garras y olores y muchos colores acompañados de ronroneos y ladridos, mugidos y aullidos, cantos y lamentos de sus cuerpos. 
Son ellos, para mi, lo mejor de esta tierra. 

Lamento ésta triste condición de humano que me obliga a alimentarme de ellos y, agradezco ésta condición de humano que me obliga a amarlos y respetarlos y a llevarlos en mi íntimamente.

No, no quiero razonar como humano que se reduce a ser parte de una cadena alimenticia. Prefiero mi condición de Jirafa, amorosa y herbívora que se levanta para alimentarse sin remordimiento por el sufrimiento de quienes amo.

Que dices?
Lo sé. No soy Jirafa, pero la llevo en mi.


Si, si, tanta sensiblería no es buena para la supervivencia. Pero así, como en las películas, es posible vivir, aunque obligue a debatirse entre la evolución y los amores; entre una película digna de un foro, o un cúmulo de bellas imágenes que hablen de Mija como si se tratara de mi.