jueves, 18 de julio de 2024

 

VIDAS PASADAS 

Celine Song

2023


Reconocer y nombrar lo que se siente puede ser uno de los grandes retos del mundo moderno, o, tan siquiera, de muchas de las personas que acuden a consulta guiadas por la necesidad de comprender.

Es el consultorio el lugar donde, con mayor frecuencia, me actualizo en expresiones que se adoptan del argot popular, de algunas canciones y de las formas contagiosas en el tono adolescente del momento: “por hay”, “qué está pasanda”, “nea”, “holi”, “tres doritos más tarde”…

Además de las actualizaciones, están las conocidas y pocas formas en las que se expresa un sentimiento: “Estoy ansiosa”, “Amanecí con la depre”, “No me hayo”, “que tristeza tan h.p” “me muero de la dicha” “me da una ira”, ¡que emoción! …

No me quejo; encuentro más nutrido y potente el lenguaje popular que lo aprendido en la facultad: 5 emociones primarias, básicas, innatas y universales para enmarcar la experiencia de toda una vida, y unas cuantas combinaciones entre lo positivo, lo negativo y la ambigüedad. 

Sin negar los años de investigación que han arrojado estos resultados, ¿Dónde se quedan aquellas cosas que vivimos y que no sabemos cómo expresar?

Itsuarpok: un poco de inquietud por la inminente llegada de una visita.

L´appel du vide: la tentación de saltar al vacío.

Abhiman: el dolor, la ira y la dignidad herida al enterarte de que esa persona que amas, ha roto el compromiso silencioso del amor.

In-Yun: ropajes que se rozan entre sí, providencia, destino.

Dirás que ahí están, que son sentimientos conocidos: tentación, inquietud, dolor.

Si, es verdad, son las mismas emociones básicas, universales. Pero igual que en el cine, la historia, tu historia y tus sentimientos tienen una combinación particular.

Celine Song, la directora de Vidas Pasadas nos trae una historia de amor, y, aunque en el fondo es la misma historia de amor, ella tiene una forma particular para contarla: caminos que se bifurcan; una cámara que se retira dando lugar al vacío y a la incertidumbre; una voz que acompaña, serenidad, tiempos, intimidad.

¿Cuántas vidas has vivido, Celine, para llegar a contar ésta?

No lo sé, tal vez no sean 8.000.

miércoles, 22 de junio de 2022




SILENT NIGHT

 
Camille Griffin
Reino Unido, 2021.

Noche buena, noche de paz y de amor, noche ideal para reunir a los seres amados alrededor de la cena, brindar con las velas encendidas anunciando la luz, la abundancia, la calidez y el regocijo en el corazón, pues juntos celebramos el nacimiento de Jesús, y con él, la promesa de salvación y vida eterna.

Los romanos festejaban por esta misma época del año las Fiestas Saturnales en honor a Saturno; durante estas fiestas, sirvientes y esclavos eran convocados a la mesa con deliciosos platos servidos por los señores amos.

Tambien durante esta época, el solsticio de invierno, honrando creencias más primitivas, se intercambiaban velas en la Roma antigua, que serían encendidas durante las noches de invierno para invocar el advenimiento del Nuevo Sol.

La mayoría, si no todos nosotros, participamos de niños en este ritual heredado de romanos y ajustado al nacimiento de nuevos héroes, dioses y creencias; encendimos velas y recibimos regalos y una de esas noches descubrimos la verdad: la de haber sido engañado durante años por los propios padres; quien te ama también es quien te ha mentido bajo el pretexto de conservar tu inocencia y también tu obediencia, pues el niño Jesús no es quien trae regalos si te has portado bien y tampoco quien los quita, si no lo has hecho.

Tambien sufrimos por aquellas preguntas que nadie supo contestar y por encontrar las incoherencias y las injusticias que se hacían evidentes en esas noches buenas, en la que los padres se embriagan mientras los pequeños descubrían que, a pesar del nacimiento salvador, el dolor y el sufrimiento estaban allí, agazapados, a la vuelta del sol hacia el nuevo día.

Tal y como lo hiciste tú, esta noche un niño perderá su inocencia, se dará cuenta de que el pequeño Jesús no traerá los regalos, no va a nacer; sabrá que la salvación corre por su propia cuenta y que, a pesar de ella, no alcanzará la vida eterna. 



 

jueves, 10 de febrero de 2022

LA VOZ HUMANA

Y ahora, ¿Qué hago con este amor?

Pues nada, le visto con un buen traje para que no se olvide de mí.

 


The Human Voice

Pedro Almodóvar, 2020

Tilda Swinton

Adaptación del monólogo para teatro de Jean Cocoteau, 1930.



Tal vez Jean Cocoteau, artista francés multifacético y autor del monólogo para teatro La voix humaine, 1930, imaginaba bien a las mujeres de su época, pero no a las Chicas Almodóvar; Tal vez conoció una forma de ser mujer frente al desamor, pero no a las Mujeres Gentileschi.

Artemisia Gentileschi, (1593-1656) pintora italiana que aprendió de Orazio, su padre, a dibujar y a pintar según los cánones de la escuela de Caravaggio. Y no sólo aprendió la técnica y el uso del color, también desarrollo un gusto por las escenas cargadas de violencia del maestro. Bueno, no desarrolló el gusto, estaría mejor decir que encontró la mejor forma de purgar su alma contra el engaño, el abuso y el desamor.

Entre las mujeres que inmortalizó en su pintura, buena parte de ella en el National Gallery de Londres, se destacan Judith, Cleopatra, Lucrecia, Dánae, Betsabé y una larga lista de heroínas, anti-heroínas y diosas entre motivos mitológicos, históricos y religiosos, como protagonistas de crudas escenas reforzadas por amarillos, rojos y azules que, como ven en Venus y Cupido, ella sabía muy bien cómo usar. Fue la primera mujer en formar parte de una academia de dibujo en Italia, lo que confería autoridad para permitirse, a pesar de las críticas, pintar desnudos femeninos sólo autorizados a los hombres.

Igual que Almodóvar, director de La Voz Humana (2020), Artemisia tiene especial tratamiento para las mujeres que evoca en sus obras: las dota de una fuerte personalidad marcada por el amor, el dolor y la fuerza del espíritu; no cualquier mujer es una Mujer Gentileschi, no toda actriz es una Chica Almodóvar. Así que, en cuanto me encontré con Venus y Cupido (1625) de Artemisia, detuve la película para imaginar a donde me quería llevar el director con una Venus dormida que tiene fama de autorretrato, acompañada por su divino niño que le asiste y le procura un buen dormir.

Por qué Almodóvar escogió esta pintura será motivo de discusión en nuestro foro, pues para nada es un detalle al azar. Ella es protagonista de este monólogo, en el que la actuación me deja con la piel de escalofrío; la música no podría ser mejor; la combinación de los colores y la estética del espacio me embelesan y me alcanzan, a mi, para un Oscar a la mejor fotografía.


Al terminar el corto, se me ocurrió que el telón de fondo, la obra protagonista sería otra, pero estoy segura de que nadie querría colgarla sobre su almohada. 







 


jueves, 16 de enero de 2020

VIVA LA LIBERTÁ

De qué sirven las palabras de un hombre cuando, al hablar, quien le oye ya no siente nada? Cuando él mismo no encuentra algo que sea digno de nombrar?

Recuerdo que alguna vez me sentí feliz cuando el candidato de mi preferencia ganó la alcaldía de la ciudad; hasta sentí el impulso de escribir para felicitarle. Hoy sé que debí lamentarlo; debí saber que un hombre corre el peligro de perder su alma cuando se hace al poder, cuando estar en el centro de la opinión pública le obliga a pulir el discurso pero le lleva a olvidar su palabra. Debí recordar que un hombre de conocimiento es capaz de perder un amor para salvar un argumento.

“El honorable”, personaje público que escapa al quedarse sin palabras, porque lo que sale de su boca ya no nace en su corazón; Enrico, hombre atormentado que busca en su pasado una mirada cómplice que le traiga de vuelta para reintegrarse en presente.


Giovanni, escritor tras la sombra del anonimato para no importunar con la claridad que le ha llevado al aislamiento. Un hombre elocuente capaz de usar las palabras que perturban la realidad y sacuden de la monótona mediocridad. Palabras que nos recuerdan qué "la única alianza posible es con nuestra propia conciencia" y qué, quizás, lo que hace falta es imprimirle a la verdad pasión, mucho amor y un poco de locura.

jueves, 23 de mayo de 2019

Incredible Steadicam shot Behind the Scenes of Hugo.


Sin ánimo de develar la magia del cine, ser testigo de las peripecias a las que se enfrentan directores, actores, camarógrafos y cientos más de implicados, Me Hipnotiza!



A Propósito y en Plano Secuencia,

Un Corto


   






       BIRDMAN 

       o

       LA INESPERADA VIRTUD DE LA IGNORANCIA




Como en las artes escénicas, nuestra identidad se mueve entre los papeles que estamos, en el mejor de los casos, dispuestos a representar.

Londres, Nueva York, Cartagena, Medellín, todas ellas escenarios qué, como en Broadway, demandan el gesto, la emoción, el traje y las formas bajo las cuales representar y aparecer veraces ante la mirada de cada observador.

Entonces, añoramos ese lugar que sentimos hogar, para, al llegar, despojarnos de toda pretensión de representar un gran papel, y entregarnos a la intimidad, el descanso, el amor y la reflexión.

Hogar, lugar sagrado en el que se fortalece la identidad. 

Pero… el caos de la ciudad, los medios, la posibilidad se estar siempre conectados, la necesidad de figurar y las agendas, vuelven confusas las formas de habitar los espacios, y hogar y escenario se envuelven en una amalgama monótona pero informe, habitada por un deseo, cualquiera que éste sea.

Es así como Reggan se ha tornado en una vaga imagen coloreada por el disfraz de la celebridad y el reconocimiento: Birdman, un superhéroe ya pasado de moda que se niega a morir para dar paso a  otras formas de existencia. Su mundo conocido está a punto de desaparecer y de él, sólo queda una grave y tirana vocecilla que recuerda el duro camino que implica la construcción de una identidad, de unas formas propias, auténticas, vívidas, y, por qué no, más amorosas de encontrarse en el mundo que, hasta hoy, habita.

Como Reggan, belleza, horror, ilusión y toda emoción que pueda invadirnos a través de una obra de arte, van desapareciendo frente al vertiginoso ritmo de imágenes que explotan en la pantalla, graciosos superhéroes, autos veloces y estridentes catástrofes que parecen anunciar que debemos permanecer en la superficie para sobrevivir y, así, olvidarnos de los intrincados caminos que implica hacer alma. Museos, escenarios, teatros y tablados,  templos sagrados para despertar imágenes, ideas, emociones, desmembramientos y reconstrucciones, están siendo tomados por los reyes del espectáculo, de pantallas liquidas y palabras ligeras y formas que, aunque pasajeras, se levantan ruidosas en su afán de reconocimiento.


La batalla de un hombre por seducir a la mundanidad, desde su propia identidad, cuesta un poco más –fuego interior. No basta convertirse en una celebridad.